Alivio de presión sobre la médula o raíces nerviosas.
Las infiltraciones de la columna vertebral son procedimientos mínimamente invasivos que consisten en la administración de medicamentos, generalmente corticosteroides y anestésicos locales, directamente en el área afectada de la columna. Su objetivo principal es reducir la inflamación y el dolor, especialmente en pacientes con hernias discales, estenosis espinal, radiculopatías o dolor lumbar crónico. Estas infiltraciones pueden realizarse en diferentes niveles, como epidurales, facetarias o en los nervios, y suelen ser guiadas por técnicas de imagen para mayor precisión.
Además de proporcionar alivio sintomático, las infiltraciones pueden tener un valor diagnóstico, ya que ayudan a identificar la fuente exacta del dolor. Aunque los efectos suelen ser temporales, permiten mejorar la calidad de vida del paciente y, en algunos casos, posponer o evitar intervenciones quirúrgicas más complejas. Sin embargo, en algunos casos, este procedimiento sirve para determinar si el paciente requiere cirugía o no, dependiendo de su respuesta al procedimiento.
