Indicaciones para neurointervencionismo/ radiofrecuencia:

Los procedimientos de neurointervencionismo en la columna vertebral, se realizan cuando hay enfermedad degenerativa de la columna que no amerita un procedimiento quirúrgico.
Ejemplo:

  • Enfermedad facetaria lumbar
  • Espasmo muscular resistente a tratamiento médico
  • Dolor en el territorio de una raíz nerviosa 
  • Sacroileítis

Beneficios:

  • Procedimientos mínimamente invasivos
  • Incisiones percutáneas
  • Menor riesgo de complicaciones
  • Recuperación más rápida
  • Alta precisión gracias al uso de imágenes avanzadas
  • Procedimiento ambulatorio

¿Cómo se realiza el procedimiento?

Los procedimientos de neurointervencionismo se realizan en una sala especializada de angiografía o en un quirófano equipado con sistemas avanzados de fluoroscopía y navegación por imágenes.
Estas tecnologías permiten visualizar en tiempo real hacia estructuras de la columna, guiando al especialista con alta precisión durante el procedimiento.

 

  1. Evaluación previa del paciente
    Antes del procedimiento, el especialista revisa la historia clínica, los síntomas, los estudios de imagen y el estado general del paciente. Esto permite confirmar el diagnóstico y definir si el abordaje neurointervencionista es la mejor opción.

  2. Planificación del procedimiento
    Con base en el diagnóstico, se determina la técnica a utilizar, el tipo de acceso a la columna y los dispositivos necesarios. En esta etapa también se valoran riesgos, beneficios y objetivos del tratamiento.

  3. Ingreso a sala especializada
    El procedimiento se realiza en una sala de angiografía o en un quirófano equipado con fluoroscopía avanzada

  4. Preparación y monitoreo del paciente

  5. El paciente es colocado en posición adecuada y se inicia monitoreo continuo de signos vitales. Dependiendo del caso, puede utilizarse sedación o anestesia local para mayor seguridad y comodidad.

  6. Navegación guiada por imágenes
    A través de fluoroscopía y contraste, el médico guía cuidadosamente las agujas espinales sobre las estructuras a tratar o para la localización de las raíces nerviosas.

  7. Verificación en tiempo real
    Durante el procedimiento se confirma, mediante detección del impulso de la raíz nerviosa a tratar, lo que nos da exactitud del sitio.

  8. Recuperación y vigilancia posterior
    Después del procedimiento, el paciente pasa a observación para monitorear su evolución. El tiempo de recuperación dependerá del tipo de intervención, pero al tratarse de técnicas mínimamente invasivas, suele ser ambulatorio.

  9. Seguimiento médico
    Posteriormente se realizan controles clínicos y, en algunos casos, se recurre a fisioterapia y mediación.